
Cómo lograr el calentamiento adecuado en los preformas de PET
Cuando se calientan las preformas de PET, no basta con calentar solo la superficie. De hacerlo así, se quemará la parte exterior, mientras que el interior seguirá estando frío. Es un verdadero desastre. Para quienes utilizan líneas de alta velocidad como Sacmi SBF 24 o Husky HyPET, esa es precisamente la razón por la cual fabricamos nuestras lámparas de repuesto de esta manera: queremos que el calor penetre realmente en el material.
La física detrás de esto es sencilla: utilizamos emisores de infrarrojos de onda corta, diseñados específicamente para el polímero PET. Al ajustar el filamento de tungsteno y el espesor del cuarzo, podemos modificar la forma en que la luz actúa. En lugar de impactar solo la superficie, la radiación penetra hasta el núcleo del material.
Si las lámparas no están configuradas de esta manera, se produce lo que se denomina “escaldadura superficial”. La parte exterior se derrite, pero el interior sigue estando frío. Como resultado, las botellas tienen paredes irregulares y de aspecto feo. No es algo agradable de ver.
En cuanto al hardware, es muy simple: se trata de piezas de reemplazo que se adaptan perfectamente a los equipos originales. Las fabricamos con las mismas dimensiones que los componentes originales, porque nadie tiene tiempo de lidiar con problemas de alineación en el horno. Además, utilizamos cuarzo de alta pureza, para que el vidrio no se nuble ni pierda su brillo con el tiempo.
Pero hay un sacrificio que hacer: las lámparas de alta potencia generan mucha energía, lo que ejerce mucha presión sobre los sistemas de enfriamiento. Si los conductos de ventilación están obstruidos o los ventiladores no funcionan bien, ese calor excesivo se acumula. Eso acelera el deterioro de las lámparas y puede causar que las preformas se sobrecalienten.
Un último consejo: mantenga sus reflectores limpios y pulidos. Incluso la lámpara más cara del mundo resultará inútil si sus reflectores están oxidados o sucios. Si están sucios, solo se desperdicia el 30% del calor en lugar de dirigirlo hacia el plástico. Límpielos bien; eso marca una gran diferencia.