
Cómo evitar que la temperatura del horno baje demasiado
Si alguna vez has trabajado en una panadería comercial, sabrás lo difícil que es mantener la temperatura adecuada del horno. Has ajustado perfectamente la temperatura del horno, pero alguien abre la puerta o coloca dentro una bandeja llena de masa fría… Y, bang, la temperatura del horno baja drásticamente. Es una lucha constante.
Para evitar que esto ocurra y arruine la masa, utilizamos calentadores radiantes circulares, junto con controles de temperatura por infrarrojos. Es una forma mucho más eficiente de manejar el calor.
Por qué los sensores estándar suelen fallar
La mayoría de los hornos utilizan termopares para medir la temperatura. Pero eso es un método muy lento. Para cuando el sensor detecta que el horno está frío, ya el pan se ha dañado.
Nosotros hacemos las cosas de manera diferente: utilizamos sensores por infrarrojos que miden directamente la temperatura de la superficie del producto. En cuanto el sensor detecta que la temperatura disminuye, el controlador PID activa inmediatamente los calentadores. Es un sistema muy eficaz: los calentadores no funcionan según un temporizador, sino que reaccionan en tiempo real a lo que le ocurre al alimento.
Los componentes clave
Utilizamos calentadores radiantes circulares porque envuelven el producto en calor. Al organizar los elementos en forma de anillo, evitamos esos puntos fríos que causan que parte de la masa quede mal cocida.
También es importante elegir la potencia adecuada para el tamaño del horno. Los calentadores de alta potencia permiten recuperar rápidamente la temperatura, pero hay que tener cuidado, ya que pueden sobrecargar los sistemas eléctricos si se usa demasiada potencia.
En cuanto a los materiales, preferimos tubos recubiertos de cuarzo o cerámica. Los entornos de las panaderías son difíciles debido a la alta humedad y vapor; estos materiales pueden resistir esa corrosión sin dañarse.
La realidad
Esta configuración es precisa, pero no es mágica. No puedes simplemente dejarlo todo como está. Los sensores por infrarrojos necesitan una línea de visión clara. Si hay polvo de harina o vapor sobre las lentes, las lecturas serán erróneas. Hay que asegurarse de que el personal pueda limpiar los sensores sin tener que interrumpir todo el proceso de producción.
Y un último consejo: presta atención a la ventilación. Si aumentas la potencia de los calentadores pero no hay suficiente flujo de aire, el pan tendrá una corteza quemada y un centro crudo. Todo se trata de encontrar ese equilibrio.