
Cómo evitar que las lámparas SWIR de su horno a vapor se dañen prematuramente
Seamos honestos: los hornos a vapor son un verdadero problema para los elementos calefactores. Hay una alta humedad, grandes cambios de temperatura, y la humedad afecta todo a su alrededor. Es un lugar extremadamente difícil para que funcione bien una lámpara. Si quiere que sus lámparas de infrarrojo de onda corta (SWIR) duren más tiempo, debe asegurarse de que el sellado y la química del filamento estén perfectamente ajustados.
El aspecto relacionado con la potencia
Las lámparas SWIR funcionan muy rápido. En otras palabras, calientan los alimentos de inmediato. Mientras que los calentadores de onda larga necesitan tiempo para calentar el aire, las lámparas SWIR actúan directamente sobre la superficie de los alimentos. Por eso, normalmente utilizamos lámparas con alta densidad de vatios. ¿Por qué? Porque cuando se abre la puerta del horno, se pierde mucha energía térmica. Es necesario que el horno pueda recuperar esa energía rápidamente. Si se utiliza un tubo de alta tensión, la energía térmica se mantiene concentrada en un mismo punto. Pero hay que tener cuidado: mayor potencia significa más estrés para los contactores. Asegúrese de que su cableado pueda soportar esa corriente máxima, de lo contrario, tendrá problemas de sobrecalentamiento.
El cuarzo y la “magia” del halógeno
Para proteger el filamento de tungsteno, lo envolvemos en vidrio de cuarzo de grano grueso. Este material es resistente y puede soportar la presión del vapor sin romperse. Dentro de ese vidrio, hay un ciclo de gas halógeno. Este mecanismo evita que el tungsteno se evapore y se pegue al vidrio. Sin él, el tubo se volvería negro y dejaría de funcionar en pocos cientos de horas. También utilizamos tapas reforzadas en los extremos del tubo, ya que si entra algo de vapor en la cámara de arco, la lámpara se dañará.
Configuración y puntos a tener en cuenta
La buena noticia es que estas lámparas suelen encajar perfectamente en los conectores estándar R7 o SK15. Esto facilita mucho el cableado. Pero hay un problema: estas lámparas se calientan enormemente en su superficie. No se pueden colocar en cualquier lugar. Si están demasiado cerca de los revestimientos plásticos o juntas, podrían deformarse. Debe dejar algo de espacio entre ellas o utilizar un protector contra el calor.
Un último consejo: vigile sus reflectores. Revíselos cada seis meses. Si un reflector se desplaza aunque sea un poco, estará perdiendo el 20% de su energía. Es un pequeño detalle, pero marca una gran diferencia.